El proyecto
se basa en dos volúmenes con una geometría
abierta y unidos por un gran patio. Se pretende crear
unos espacios de trabajo confortables, volcados hacia
un espacio central en el que el control de la luz, la
vegetación integrada y el aislamiento acústico,
generan un microclima apacible y relajante que nos remite nuevas formas de trabajar, de identificación
y de relación entre las diferentes disciplinas.
En el patio se sitúan la cafetería
y la biblioteca como centros de relaciones e intercambios. La estructura deja las plantas diáfanas y
versátiles en los usos y la ubicación
de los accesos, conexiones y núcleos de comunicación
se modulan conforme a criterios de racionalidad de
los recorridos, y de distancias mínimas para
evacuación.
Se ha proyectado el edificio de forma que la disposición
del volumen de los laboratorios haga frente al foco
emisor del ruido con una fachada especialmente diseñada
para reflejarlo y amortiguarlo. De esta manera se
protege acústicamente el patio interior y
el segundo volumen. El doble cerramiento permite
a su vez reflejar parte de la energía solar
incidente y tratar la que se absorbe, combinándose
de una forma natural los sistemas activos y pasivos
para conseguir un nivel óptimo de confort
ambiental.