La ordenación
en la parcela parte de un concepto de bloque con amplios
patios interiores que permiten la ventilación
cruzada de las viviendas y el soleamiento de todas
las estancias habitables. La edificación se
sitúa alineada y retranqueada con la calle.
La parcela, muy
alargada y estrecha, y con un importante desnivel,
invita a proyectar dos volúmenes
independientes, separados por un espacio que se aprovecha
para conectar las calles transversales. Ambos volúmenes
tienen los accesos a los garajes por las calles de menor cota.
Cada volumen desarrolla un programa idéntico de 123 viviendas.
En planta baja se adaptan
al terreno en
accesos y portales. Las viviendas
son de dos, tres y cuatro dormitorios, intercambiables entre unas y otras tipologías:
ocupan el mismo módulo viviendas de 2 y 4
dormitorios que dos de 3.
Los espacios exteriores desempeñan diversas
funciones y tienen un tratamiento de zona
verde con arbolado, área diferenciada
para juegos de niños y piscina.