Dos edificios con tres portales cada uno, diferentes elementos comunes y áreas exteriores ajardinadas, en un barrio caracterizado por una tipología de bloque abierto, con amplias superficies aterrazadas.
Las principales patologías son: el ladrillo visto presenta una importante degradación, acusándose en zonas más altas y expuestas, cuya causa es la mala calidad original del material y su escasa resistencia a los cambios de temperatura; las albardillas y alféizares son de piedra artificial y tienen zonas agrietadas y esquinas desprendidas; los frentes de las terrazas presentan fisuras y grietas, y su remate de baldosa cerámica carece del vuelo necesario; las barandillas de tubo metálico se encuentran afectadas por la acción del óxido.
Se opta por una solución integral de rehabilitación que contempla:
- Mejora de las condiciones térmicas introduciendo un aislamiento térmico por el exterior que reduzca a límites sostenibles el consumo de energía.
- Mejora estética del cerramiento con una fachada ventilada de placas cerámicas y revoco en terrazas y volúmenes de menor altura sobre el aislante, además de incorporar una celosía cerámica en los antepechos de cocinas para ocultar las múltiples rejillas de ventilación.
- Ahorro de energía y aislamiento térmico disponiendo de una envolvente adecuada a la limitación de la demanda energética. Las características de aislamiento e inercia, permeabilidad al aire y exposición a la radiación solar, permiten la reducción del riesgo de aparición de humedades de condensaciones superficiales e intersticiales que puedan perjudicar las características de la envolvente.