El edificio
se ha proyectado con una atención prioritaria
a la accesibilidad de los servicios al público
y al desarrollo del programa en un edificio en dos
plantas.
El edificio se articula alrededor de un entorno interior
propio, con dos patios que sirven
de iluminación y ventilación a los recintos
de espera y dos escaleras comunes. En la planta baja se ubican las zonas de extracción, pediatría, administración,
usos múltiples, rehabilitación y el punto
de atención continuada. En la planta superior,
se desarrollan las consultas,
zona de curas, la
biblioteca y la unidad docente.
La construcción es de muros de
carga y estructura de hormigón, con acabados
cálidos hacia el interior, enfoscados y cerámica
hacia el exterior. La fachada con amplios huecos
da carácter institucional al edificio y recoge
la abundante luz característica de la zona.