En la actualidad los pacientes se ven obligados a
realizar un recorrido largo y dificultoso entre la
Clínica Moncloa y el Centro Médico. Se
pretende, por tanto, mejorar la comunicación
entre los dos centros, acortando el recorrido y adaptando
el pavimento al tránsito de los pacientes y
protegerlos de las inclemencias del tiempo proyectando
una cubierta ligera, a modo de marquesina.
Este paso pretende convertirse en una arquitectura
de jardín, que no vulnere la calidad actual
de espacio libre, manteniendo la permeabilidad del paso público. Para
ello se propone un elemento estructural
compuesto de tres estructuras metálicas articuladas
que salvan los distintos obstáculos con los
que se encuentra en su camino con una voluntad de
contacto mínimo con el espacio existente.
La primera estructura es una marquesina que
unifica las dos entradas del Centro Médico soportada
por tres jabalcones en voladizo de la fachada. La segunda estructura consiste
en un pórtico cubierto de cinco vanos de 6,50m
de luz por 2,90m de ancho apoyado en doce pilares metálicos
que salvan la distancia entre la marquesina descrita
anteriormente y la tapia de ladrillo que separa ambas
fincas. La tercera estructura consiste en una embocadura
cerrada con una cancela que relaciona el pórtico
de acceso a la Clínica Moncloa con el pórtico
cubierto antes descrito.