La parcela, resultado de la segregación de una finca familiar, está separada del resto y de las calles mediante altas tapias de piedra. Su uso original era el de almacenes de labranza y establos para el ganado. La parte objeto de nuestra atención, da al camino posterior, a los prados colindantes y, a lo lejos, a la sierra de Guadarrama.
Tras un gran portón nos encontramos con un conjunto de edificaciones encerradas en un mundo íntimo, en torno a un patio-jardín lineal en el que destacan varios nogales. La principal, de dos alturas, planta rectangular y cubierta a dos aguas, está adosada a otra pieza de una sola altura. Frente a ellas se dispone un antiguo almacén abierto al patio y una construcción compuesta por dos cuerpos en esquina.
1_Consolidación de lo principal y la eliminación lo accesorio: la propuesta conserva los volúmenes de piedra, respeta la geometría de las cubiertas y su teja curva, además de las tapias de piedra que cierran el recinto, respeta el arbolado y reutiliza el material existente. Por otro lado, se demuelen partes estructurales que no sean útiles y se sustituyen las estructuras interiores de forjados y cubiertas antiguas por otras nuevas de madera. Se cierran algunos huecos existentes y se abren otros nuevos respetuosos con el carácter del lugar que contribuyan a enriquecer las posibilidades de sus habitantes. La idea será crear una sutil combinación entre lo nuevo y lo viejo.
2_Accesibilidad: todas las construcciones se vinculan entre sí a través del jardín, cuya suave pendiente permite garantizar la accesibilidad a todos los rincones de la parcela. En su extremo norte se aprovecha el desnivel hacia el portón de acceso para utilizar éste como entrada de vehículos. En el edificio principal se define un solo nivel para la planta baja, situado en un punto central respecto al jardín.
3_Versatilidad: se concibe un reparto del conjunto edificado en cuerpos de similar tamaño, identificables y accesibles desde el exterior de forma independiente. El edificio principal se divide en tres partes y el de esquina en dos. Esta combinación permite repartir de una forma lógica las instalaciones, climatizar en función de la ocupación y la estación del año y destinar cada conjunto a usos variables en el tiempo.
El reparto está pensado desde un punto de vista de la calidad de cada espacio más que en un uso concreto. El usuario se encontrará con un conjunto de salas que se adaptarán a sus necesidades, aunque éstas sean variables en el tiempo.
Datos Numéricos:
Superficie de la parcela: 1105,80 m2
Superficie construida: 684,91 m2
Superficie útil: 475,43 m2
Superficie ajardinada: 419,00 m2
Relación Su/Sc: 0,69 m2/m2
Equipo: olmos ochoa arquitectos
Consultores: Estructuras Cimentación: PROINA (J. M. Fernández)
Instalaciones: CONDICIONES INTERNAS (J. C. Herranz)
Medición y Presupuesto: E. Medina y R. Sánchez Hombre
Colaboradores proyecto: Jaime Smith, Laura Nieto