En esta «Casa de la Naturaleza» hay temas
como el bosque, el refugio,
el mirador, el claro, así como la diferencia
fundamental entre lo orgánico y natural y
lo técnico y artificial. La edificación
se refiere a los elementos del paisaje, se acomoda
entre las colinas, adopta la pendiente del terreno
y permite desde ella las vistas sobre los claros
y el entorno lejano.
La plaza de acceso queda delimitada por la marquesina
de entrada, la residencia del guarda
y el borde del bosque. Un claro que nos acompaña al interior denso por el suave movimiento de la cubierta. Las funciones
se ubican en diferentes niveles respondiendo al programa de necesidades y permitiendo
una sucesión visual hasta
el límite del bosque.
La cubierta «flota» sobre el suelo y
unifica bajo ella las diferentes funciones entre las cuales está la zona de exposiciones como el corazón
del edificio. Su construcción es a base de
láminas portantes de madera que apoyan sobre
pilares y pantallas de madera. El revestimiento hacia
el exterior es metálico. Las fachadas son
de vidrio, paneles ligeros y muros que encuadran
algunos recortes visuales del bosque. Los pavimentos
y revestimientos interiores son de diferentes maderas.
Equipo: Rafael Medina, Víctor Olmos y Gloria Ochoa
Colaboradores: Juan Laguna, Dorit
Gräml
y Anne Niemann